Aunque después de la Primera Guerra Mundial el viejo orden europeo dio paso a un nuevo orden mundial regido por el capitalismo y por el materialismo traído del Nuevo Continente. Aunque después de la Primera Guerra Mundial el nuevo orden mundial dejó de estar regido por la reflexión y se impuso el ímpetu juvenil de la velocidad de las nuevas naciones jóvenes. Aunque Europa ha dejado de ser el aleph que irradia Ilustración al resto del mundo. Aunque Europa camine en un barco donde sus actuales líderes sufran la amnesia de nuestros mejores valores que nunca fueron regidos por la ética del mercado. Europa sigue siendo, en cierto modo nostálgico, Europa. Y se ve con claridad aún en el arte joven del cinematógrafo. Cuando te sientas a ver cine europeo del bueno,ninguna historia del otro lado del charco, por muy bien construida que esté en guión, efectos especiales, supera ese poso europeo del tiempo donde el arte refleja la vida no como entretenimiento para las masas -por muy bien tejido y talentoso que este sea- sino como camino de búsqueda.