Pocas veces he visto en el cine un reflejo más fiel de lo que fuimos, de lo que somos y de lo que seremos.
Pocas veces he visto una pintura mejor de lo que pudieron, pueden o podrán ser otras especies “superiores” a nosotros.
Pocas veces he visto representado mejor la relación conflictiva, abusiva y desigual entre los diferentes seres que pueblan el Universo, que en estos dibujos de Roland Topor para “El planeta salvaje”, ganadora del Gran Premio del Jurado en el Festival de Cannes de 1973.